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Por Yopublico.cl , 3 de agosto de 2022

¿Café en cápsula, instantáneo o en grano?

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En el mercado podemos encontrar café en diferentes formatos, una de ellas las cápsulas Nespresso que han sabido imponerse en los últimos años, gracias a su gran variedad de combinaciones y sabores que ofrece a sus consumidores.

Por otro lado tenemos el café en grano que ofrece otro tipo de ritual, en donde “el momento para el café” se inicia desde su preparación.  Comenzamos moliéndolo para luego verterlo en una cafetera y esperar a tener lista la bebida.

Por último, podemos hallar el café instantáneo. A diferencia del café en grano y de las cápsulas Nespresso Chile este café se consume como una mezcla ya envasada que requiere de menos tiempo de preparación.

Tres opciones muy diferentes, con características particulares y formas de preparación distintas. Su objetivo final es lo único que las une: disfrutar de un buen momento con una rica taza de café.

Una rica taza de café

Los amantes de esta infusión disfrutan de esta bebida por su aroma y su sabor. Sin embargo, como ya hemos mencionado, en el mercado existen diferentes tipos de cafés para preparar. Algunos de ellos destinados a las personas más exigentes que buscan el sabor original del grano directo en su taza, otros más bien pensados para los que solo buscan entretener su paladar.

En esta nota queremos detallar estos tres estilos, delimitando sus diferencias, puntos fuertes y débiles.

Café en grano

El café en grano es el café más puro, el que seguramente ha sufrido menos transformación hasta llegar al producto final que podemos comprar en un supermercado. Los que saben de la temática, sostienen que la excelencia del café siempre surge en su estado más primitivo y natural, es decir, en grano.

Aquí podemos encontrar dos variantes: el café torrado y el de café tostado. El café tostado es un proceso por el que pasan todos los granos de café, es decir, es parte de su producción. El café torrado, por su parte, es una técnica que le agrega azúcar al grano mientras se tuesta, llegando en ocasiones a suavizar su sabor.

Si hablamos de café en grano, sabemos que nos referimos a un proceso de elaboración mucho más extenso y dedicado que comienza moliendo el grano, y luego haciéndolo en una máquina. Para eso vamos a requerir un molinillo y una cafetera, aunque algunas máquinas ya ofrecen ambos servicios integrados en un mismo producto.

La preparación del café, aquí se vuelve un ritual irremplazable al que generalmente se le dedica tiempo y se disfruta desde el comienzo. Lo mejor siempre será moler el café al momento de tomarlo (no antes) dado que ayudará a mantenerlo fresco y beberlo en su estado más puro.

Algunas marcas ofrecen la opción de vender el café previamente molido, ahorrando un paso y simplificando el proceso de preparación. Dentro de los puntos fuertes de este tipo de café destacamos la experiencia que ofrece. Su sabor y aroma lo convierten sin dudas en el preferido de los amantes de esta bebida. Eso sí, las ganas de disfrutar de una rica taza debe ir acompañada de paciencia, porque obtener el resultado final puede llevar algunos minutos. 

Café instantáneo

El café instantáneo o soluble es quizás el más industrializado de todos. Es decir que para llegar al envase que podemos visualizar en las góndolas ha sido intervenido en muchas ocasiones durante su proceso de producción. El resultado final es un polvo con sabor a café, compuesto de diferentes ingredientes.

Para los que aman esta bebida y la disfrutan desde el momento de su preparación, quizás esta no sea la mejor opción. Si la eligen es probable que el paladar se sienta engañado.

Su sabor no es desagradable, de hecho es muy fácil de tomar, pero sin dudas es notoria la diferencia respecto del café en granos.

Como puntos a favor del café instantáneo puede mencionarse la practicidad con la que puede ser elaborado. Basta con colocar una o dos cucharadas de la mezcla en una taza y agregarle agua caliente para que pueda beberse. Para agregarle un toque especial, batirlo con endulzante por unos segundos puede llegar a generar algo de espuma.

Por otro lado, dentro de sus beneficios podemos mencionar que suele ser una de las opciones más económicas y podemos hallarla en diferentes tamaños.

Es decir, se trata de una preparación que para los que disfrutan de un buen café, seguramente quede a medio camino, pero para los que no tienen muchas pretensiones y lo consumen esporádicamente, es una alternativa a tener en cuenta.

Café en cápsulas

El café en cápsulas es quizás la opción más reciente de todas si hablamos de disponibilidad en el mercado. Se trata de cápsulas pequeñas en envases de aluminio que deben ser colocadas en una cafetera especial para dar como resultado un delicioso café.

Su punto a favor es la gran variedad de sabores que ofrece. Además de poder encontrar el clásico café en grano molido dentro de estas cápsulas, también es posible hallar combinaciones de ingredientes muy interesantes que dan un muy buen resultado al tomarlo.

Con respecto a su preparación, debemos tener en cuenta que indispensablemente requieren de una máquina especial que se encargue de convertir esa cápsula en una taza de café, pero también debemos destacar que su tiempo de elaboración es realmente muy corto.

Si el objetivo es beber el café en su sabor original, esta opción también puede resultar un poco engañosa al lado del café en granos, pero de todas formas es una alternativa que se le aproxima mucho, dando un muy buen resultado.

Siempre se ha creído que beber café en demasía era perjudicial para la salud pero afortunadamente esta idea se ha ido desvaneciendo con el paso del tiempo. Hoy que se conocen los beneficios que ofrece para la salud cerebral y háptica, podemos elegir sin culpa entre instantáneo, en grano o en cápsula para disfrutar de una rica taza de café caliente.

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