Para los valdivianos el fin del dominio realista quedó sellado con la toma del fuerte de Corral el 3 de febrero de 1820 y la entrada a la ciudad de las tropas patriotas que comandó el almirante Lord Thomas Cochrane en dicha acción militar.
Aunque había patriotas Valdivia era considerada una ciudad adepta al Rey de España, de hecho desde la ciudad y desde Chiloé se formaban las tropas realistas que combatían contra los independentistas que dirigieron José Miguel Carrera y Bernardo O’Higgins.
Entonces ¿qué pasó con los realistas derrotados por Cochrane? Muchos decidieron huir hacia el sur para alcanzar Chiloé –que sería conquistado recién en 1826-, pero hubo otros que buscaron refugio en el norte, específicamente en la Misión de San José de la Mariquina.
En una interesante investigación realizada por Pedro García Muñoz acerca de la historia de Mariquina describe a estos realistas que se asentaron en el territorio de la actual comuna y que fueron denominados como los "facciosos" por oponerse a la independencia de Chile y que deseaban seguir bajo el alero de la corona española.
Los "facciosos" fueron una complicación para el primer gobierno patriota valdiviano de 1820, atacaron el fuerte de San Luis de Alba e incluso existía temor real de que este grupo de montoneros atacaran Valdivia para recuperarla. Esta es su historia.
Fue en la Misión de San José de Mariquina y de Nanihue donde se reunieron parte de los realistas derrotados tras los hechos de la toma de Valdivia. Fue el sacerdote franciscano español Salvador Razela quien apoyó y organizó esta resistencia. Con encendidas prédicas logró el apoyo de los mapuches de Mariquina, quienes se sumaron a la montonera.
Así, bajo el alero de la misión se reunió un grupo de ex soldados del ejército real, capitanes de amigos y vecinos que se mantuvieron leales a la causa del Rey, los que esperanzados en los refuerzos que habría de enviar el Virrey de Lima, se levantaron en armas, cuenta la investigación de Pedro García.
Según el investigador Pedro García, el objetivo era concentrar efectivos en torno de la frontera del Bío Bio y establecer alianzas con ciertos lonkos y ulmenes a objeto de detener el avance independentista desde el norte, y de paso ganando tiempo para atacar Valdivia en un movimiento de tenaza, uno de cuyos brazos provendría desde Chiloé y el otro desde la frontera sur del territorio mapuche.
En marzo de ese 1820, a un mes de la toma de Valdivia, los "facciosos" –como los llamaron en Valdivia- supieron que un destacamento patriota iba a ir acabar con la resistencia e intentar convencer a los caciques de Mariquina a que se pasen al lado patriota.
El Lengua General Bernardo Montesinos Flandes iba al mando de esta operación, pero no contó que los montoneros lo estaban esperando.

Lamentablemente para la comitiva de Bernardo Montesinos fue emboscada cerca del Castillo de San Luis de Alba de Cruces el 3 de marzo de 1820. Fue un duro ataque, pues el propio Montesinos y algunos de sus ayudantes fueron muertos, otros heridos y hechos prisioneros.
Un mestizo de apellido Durán habría sido el montonero que acabó con la vida de Bernardo Montesinos.
Una figura particular surge como líder militar de los "facciosos", se trata de Andrés Palacios que, junto a Juan Carvallo y Camilo Figueroa, todos antiguos soldados del batallón real de Valdivia, atacan el fuerte, destruyen la artillería y sustraen todas las armas y municiones que ahí había, indica el trabajo difundido por Pedro García.
El gobernador de Valdivia Cayetano Letelier decide enviar otra expedición punitiva a cargo de Pedro Alemparte y Salvador Torrealba para la captura de los cabecillas. La operación fue llevada a cabo el 25 de mayo de 1820, donde la casa misional fue asaltada, capturando al fraile Salvador Razela, a Juan Carvallo y a Camilo Figueroa, mientras que Andrés Palacios logró escabullirse. Lo mismo se hizo con la misión de Nanihue, actual Pelchuquín.
En distintos interrogatorios los patriotas se dieron cuenta que la montonera se había hecho fuerte por los mapuches que, por las prédicas del cura Razela, estaba convencidos de que los patriotas les iba a quitar sus tierras. Añadieron que los caciques de San José, Guenchupulli, Cheique, Lanco, Catrico, Pelecahui, Quitratúe, Pitrufquén, y Donguil eran proclives al asalto y destrucción de Valdivia.
Igualmente se esperaba la pronta ayuda del terror de los ejércitos patriotas, la del líder montonero Vicente Benavides, todo esto en el contexto de la llamada Guerra a Muerte o de resistencia de los realistas contra la naciente república.

Como la situación se vislumbraba delicada para los patriotas valdivianos el gobernador Cayetano Letelier propuso trasladar a todos los habitantes de la misión de San José, porque su condición de realistas sublevados no ameritaba otra medida, idea que ya había esbozado anteriormente Jorge Beauchef, el primer gobernador militar de Valdivia.
Sin embargo, las instrucciones del director supremo Bernardo O`Higgins fueron aprehender a los cabecillas únicamente y proceder sumariamente. Los demás vecinos fueron indultados, según indica el estudio de Pedro García.
El mismo estudio demuestra las causas que se realizaron contra los detenidos y los testigos que hablaron contra los acusados, varios de ellos habitantes del poblado de Cruces, destacando la labor agitadora del cura Razela en sus prédicas.
El 11 de febrero de 1822 los "facciosos", al mando de Andrés Palacios, volvieron a atacar el castillo de San Luis de Alba, matan a su comandante Leandro Uribe y lo destruyen. El castillo queda relegado a un simple fortín y con el terremoto de 1837 fue aún más destruido.
La situación en el sur hizo que el gobierno llamara de nuevo a Jorge Beauchef para imponer el orden, luego de sofocar un alzamiento en el castillo de Corral, donde mandó a fusilar a los complotados en enero de 1822.
Según el libro "Nueva historia de Valdivia" -2001, de Gabriel Guarda- el militar francés dirige su fuerza a pacificar la frontera norte hasta Boroa, así captura al jefe montonero Andrés Palacios y al indio Calcufo, quienes fueron entregados por los mismos mapuches.
No se explica por qué los mapuches dejaron de apoyar a los montoneros de Palacios y cuál fue el destino que vivió junto a Calcufo, pero ese fue el fin de los "facciosos" de Mariquina.
En cuanto al pueblo de San José el 7 de diciembre de 1850 el presidente Manuel Bulnes promulga la creación oficial del asentamiento que ya tenía vida por la misión franciscana y por el poblado de Cruces cercano al fuerte de San Luis de Alba.
Según investigadores, la creación de San José de la Mariquina fue con la intención de levantar un "pueblo tapón" entre Valdivia y la Araucanía, aún autogobernada por los mapuches, justo en los años en que el Estado chileno iniciaba el largo proceso de intervención en dichas tierras de la frontera y que la historia denominó Pacificación de la Araucanía. Recibe nuestras noticias en: WhatsApp | Instagram | Newsletter.
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